El Gobierno habilitó créditos en dólares

El Gobierno habilitó créditos en dólares

El Gobierno oficializó la flexibilización de los créditos en dólares para empresas que no generan ingresos en moneda extranjera, una medida que había sido anunciada un día antes por el ministro de Economía, Luis Caputo, y que busca ampliar el financiamiento disponible para la inversión privada.
La decisión quedó formalizada mediante el DNU 736/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, que modificó el artículo 23 del Decreto 905/02. Hasta ahora, los bancos solo podían utilizar los depósitos en moneda extranjera para otorgar préstamos a exportadores o compañías con ingresos relacionados directa o indirectamente con el comercio exterior.
Con el cambio, las entidades financieras también podrán destinar esos fondos a financiar a otras personas jurídicas, incluso cuando no generen dólares. Las condiciones y los límites para acceder a estas líneas quedarán sujetos a la normativa prudencial que establezca el Banco Central (BCRA).
La medida no implica una apertura irrestricta del crédito en moneda extranjera, ya que según el esquema anticipado por la autoridad monetaria, los préstamos destinados a clientes que no estaban contemplados por la regulación anterior no podrán superar el 15% de los depósitos en dólares de cada banco.

Qué cambia con la publicación del decreto
La normativa anterior permitía la constitución de depósitos en dólares en cuentas a la vista y a plazo, pero restringía el destino de esos recursos a prestatarios con capacidad de generar ingresos en moneda extranjera.
El DNU mantiene esa posibilidad y agrega que los fondos también podrán utilizarse para otorgar préstamos a otras personas jurídicas, de acuerdo con las condiciones que determine el BCRA.
De esta manera, podrán acceder al financiamiento en dólares empresas vinculadas con sectores como la industria, la construcción y el comercio, aunque sus ingresos habituales sean en pesos. Las entidades deberán evaluar en cada caso la capacidad de repago y los riesgos derivados de una eventual variación del tipo de cambio.
El objetivo oficial es movilizar una parte de los dólares depositados en el sistema financiero que actualmente no se transforma en crédito. Según los datos incluidos en el decreto, al 30 de junio los depósitos privados en moneda extranjera ascendían a u$s39.336 millones, mientras que los préstamos al sector privado alcanzaban los u$s23.716 millones.
El Gobierno consideró que una porción relevante de la diferencia permanece inmovilizada en efectivo o depositada en el Banco Central con rendimientos bajos o nulos. La flexibilización apunta a canalizar esos recursos hacia proyectos de inversión y producción.