Tras disputar el Mundial 2026 con la Selección argentina, Julián Álvarez aprovechó el receso del verano europeo para descansar. Sin embargo, su tranquilidad duró poco: la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) anunció la apertura de un expediente para analizar la situación del delantero a raíz del presunto acoso ejercido por el Barcelona en medio de las negociaciones por su fichaje.
En los últimos meses, inclusive en medio de la cita mundialista, el conjunto azulgrana subió varios comunicados a sus redes sociales insinuando que estaban a la espera de concretar el pase de la “Araña”. Esta situación molestó en el Colchonero y recurrieron al organismo español del deporte para defender sus derechos y su patrimonio.
Las sanciones que podrían tener tanto Julián como los Culés son muy grandes. Según el Artículo 93 del Código Disciplinario de la RFEF, que habla sobre el incumplimiento de decisiones federativas, tienen la posibilidad de ponerles una multa económica e inhabilitación o suspensión durante un tiempo determinado.
Esta interrupción en la carrera del cordobés podría extenderse de un mes hasta dos años, con un mínimo de cuatro partidos sin jugar si es que logra obtener la reducción mínima. Además, si el jugador recibe esta suspensión tendrá que compensar económicamente al Atleti porque no podrá disponer de sus servicios.

