Boca empató ante San Lorenzo y profundizó una estadística negativa que arrastra en los clásicos que disputo en la gestión de su presidente Juan Román Riquelme, ya que el “Xeneize” ganó apenas uno de los últimos 11 clásicos frente a los denominados “grandes”.
Bajo un clima de máxima tensión, el público de La Bombonera volvió a manifestar su descontento, señalando directamente al director técnico Claudio Úbeda como el principal responsable del flojo presente. Al entrenador se le critica, sobre todo, la falta de reacción del equipo en compromisos determinantes.
Desde que Riquelme es dirigente en el club (2019 hasta 2023 y luego como presidente), Boca jugó 48 clásicos ante los "grandes", con un porcentaje del 22,9% de efectividad. Sólo ganó uno de los últimos 11. La estadística general es de 11 victorias, 20 empates y 17 derrotas.
Estas cifras son atípicas para una institución que, por historia, se suele imponer en los enfrentamientos directos ante casi todos sus pares, salvo con San Lorenzo, único equipo que lo supera en la historia.
Sin embargo, la situación se vuelve más alarmante cuando se analiza la tendencia de los últimos partidos: una victoria, empató seis y perdió cuatro. Su última alegría en un clásico fue ante River en el Torneo Clausura 2025 en la Bombonera.


