La FIFA analiza distintos escenarios tras el anuncio de Irán de que no participará en el Mundial 2026, una decisión vinculada a la guerra con Estados Unidos e Israel. La federación internacional deberá evaluar sanciones económicas, eventuales reemplazos y el impacto deportivo de una baja que se produce a pocos meses del inicio del torneo.
La crisis se desató luego del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y de la posterior respuesta militar de la República Islámica. En ese contexto, el ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali, confirmó que la selección nacional no participará del campeonato que se disputará en Norteamérica.
“Dado que este gobierno corrupto ha asesinado a nuestro líder, no hay condiciones en las que podamos participar en la Copa del Mundo en vista de las medidas maliciosas tomadas contra Irán y que se nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses y varios miles de nuestros ciudadanos han sido asesinados. Por lo tanto, definitivamente, no tenemos ninguna posibilidad de participar de esta manera”, expresó el funcionario.
El reglamento del Mundial 2026 contempla de manera explícita la posible retirada de una selección clasificada. El artículo 6 establece sanciones económicas severas para proteger la integridad deportiva y comercial del torneo.
Si Irán anunciara su renuncia oficial con más de 30 días de antelación al inicio del campeonato (previsto para el 11 de junio), la Comisión Disciplinaria impondría una multa mínima de 250.000 francos suizos (unos u$s323.730). En cambio, si la decisión se comunicara con menos de 30 días de margen, la sanción ascendería al menos a 500.000 francos suizos (alrededor de u$s647.712).
Además de la multa, la Federación Iraní debería devolver todos los fondos recibidos para la preparación del torneo. El Consejo de la FIFA aprobó el pasado 17 de diciembre en Doha una asignación de u$s1,5 millones para cada selección clasificada destinada a gastos preparatorios, más u$s10,5 millones por la participación en la fase final. A ello podrían sumarse medidas disciplinarias adicionales, incluida la exclusión de futuras competiciones organizadas por la FIFA.


