Tal como lo había anunciado la semana pasada,Donald Trump confirmó que desde el 3 de mayo aplicará un arancel del 25% a todos los automóviles fabricados fuera del país. "Llega la etapa de oro para los Estados Unidos", dijo el mandatario en una jornada de anuncios que bautizó como "Día de la Liberación". Las medidas presidenciales tiene dos grandes objetivos: sanear la balanza comercial estadounidense y robustecer su industria automotriz, que opera dentro de un entramado productivo que incluye a Canadá y México. Esta integración quedaría interrumpida con estas medidas, afectando a los fabricantes de estas naciones, con un impacto cercano a los u$s 250 millones en una primera instancia. También se proyectan aumentos en los costos de los vehículos, de entre u$s 4.000 y u$s 10.000.

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